Con frecuencia, las personas comparten información personal en Internet. Fotos, formación académica y trayectoria laboral son solo algunos de los datos que suelen publicarse en plataformas y redes sociales, dando forma a lo que hoy se conoce como identidad digital, que puede coincidir con la real o ser manipulada por terceros.
Muchas veces, la creación de este perfil virtual ocurre de manera inconsciente. Sin embargo, toda esa información es pública y puede ser utilizada con fines malintencionados. Amenazas como el doxing, que expone datos personales sin consentimiento, o el robo de identidad, donde los delincuentes se apropian de información ajena para cometer fraudes, representan riesgos crecientes en el entorno digital.
Por ello, es fundamental conocer estrategias para proteger la identidad digital y evitar que esta sea utilizada de manera indebida.
Qué es la identidad digital
Existen distintas maneras de describir a la identidad digital. Una de ellas señala que es “el conjunto de datos que una persona publica en Internet sobre su vida cotidiana”. Toda esa información, que incluye material visual y escrito, está disponible para que otros individuos la observen e interactúen. De esa manera, pueden entender quién es la persona detrás de todos esos videos, imágenes, comentarios, amistades, entre otros.
Actualmente, cada persona que pasa tiempo en Internet crea un perfil propio a través de las distintas plataformas y redes sociales que utiliza. Por ese motivo, también se conoce a este concepto como identidad 2.0. Con cada acción, se crea una reputación ante los demás que es puramente virtual y posibilita que el resto de las personas generen una opinión. Aunque esta puede ser errónea ya que no siempre coincide con la realidad.
En resumen, la identidad digital es una traslación del mundo real al mundo virtual. “Es esencialmente cualquier dato personal existente en línea que pueda rastrearse hasta tu verdadero yo”, reflexionan en una compañía desarrolladora de antivirus. El proceso de construcción de este perfil puede generar consecuencias positivas o negativas para la persona según cómo se comunique la información y cómo sea interpretada por los usuarios que acceden a ella.
Cómo se construye la identidad digital
El uso de Internet y la proliferación de las plataformas y aplicaciones posibilita que toda la información de una persona circule por la red. Esto incluye en una primera instancia sus fotos, su nombre, fecha y lugar de nacimiento, instituciones donde estudió y se formó académicamente y empresas en las que trabajó.
Eso genera una primera idea sobre la personas y su vida. Sin embargo, la construcción de la identidad digital no finaliza en ese momento. “Fotos que publicamos o en las que nos etiquetan, comentarios, likes, retweets, posts y peticiones online que firmamos son otros de los datos virtuales que componen el perfil digital”, explican desde McAfee, empresa dedicada a la ciberseguridad.
Cada texto que una persona escribe en Twitter, cada posteo que realiza en Linkedin y cada foto que sube a Instagram, es una parte más de un extenso proceso que conforma la identidad digital. Por lo tanto, la misma está en continua creación, ya que los individuos suelen subir datos que complementan este desarrollo a diario.
Para lograr que la construcción de la identidad digital sea segura, existen ciertas recomendaciones generales de utilidad para cualquier individuo. Construir perfiles en las redes sociales de forma responsable, utilizar medidas de seguridad durante la navegación por Internet, configurar correctamente las opciones de privacidad, revisar la identidad digital de forma periódica y solicitar ayuda a profesionales en caso de detectar alguna irregularidad son algunas de ellas.
Además, es importante entender que algunas publicaciones que se realizan en Internet pueden tener repercusiones en la identidad digital de otra persona. Por lo tanto, es importante tener en cuenta a los otros y pedir permiso a la hora de hacer comentarios, subir fotos o cualquier contenido que aluda de forma directa o indirecta a otro individuo. De esa manera, no solo se respetará la identidad digital propia sino también la de los demás.
Cuáles son los componentes de la identidad digital
Componente | Descripción | Importancia |
---|---|---|
Verificación de identidad | Asegura que la persona que proporciona los datos sea quien dice ser. | Protege contra la suplantación de identidad y garantiza la seguridad de los datos personales en plataformas. |
Datos personales | Incluye datos como el nombre, dirección, historial laboral, y académico. | Esencial para crear un perfil digital único, pero debe ser manejado de forma segura para evitar el robo de identidad. |
Autenticación | Es el proceso mediante el cual se valida que la persona es quien dice ser (incluyendo el uso de contraseñas, biometría). | Crucial para evitar fraudes, especialmente en servicios financieros y plataformas de alta seguridad. |
En algunos sectores, como pueden ser el financiero, bancario o sanitario, esto es aún más relevante. Que esa información sea resguardada de hackers y delincuentes digitales, es un requisito de los usuarios, pero también de los países, que cada vez toman más en serio este aspecto y lo regulan a través de leyes nacionales, como lo destaca la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura (CISA).. En esa línea, la autenticación se convirtió en una herramienta crucial. La misma consiste en un proceso que permite asegurar que la persona detrás de los datos es real. Esto es importante para evitar fraudes, sobre todo relacionados con dinero, y la difamación deliberada de un individuo.
Es común que un cibercriminal intente ingresar de forma no autorizada a los datos de una persona para hacerse pasar por ella. Con la autenticación, que requiere un desarrollo técnico complejo, esto puede impedirse, ya que otorga la posibilidad de validar a una persona a través de un sistema que opera de forma remota.
De esta manera, las redes se mantienen seguras y se evita problemas como los fraudes, que pueden tener consecuencias tanto para la persona cuya identidad fue robada como para la compañía que debe proteger esos datos.
Los peligros a tener en cuenta
El peligro más frecuente que se observa en relación con la identidad digital es la suplantación de identidad. “Esto se lleva a cabo mediante perfiles falsos y el registro abusivo de dominios iguales o similares al nombre de una persona, empresa o marca. De esta forma, los delincuentes intentan aprovecharse de su reputación para sacar beneficios”, indican expertos de una compañía relacionada a la ciberseguridad con más de 40 años de experiencia en el sector.
En algunos casos, esta técnica puede utilizarse para cometer un fraude en nombre de esa persona. Durante 2022, esto ocurrió en reiteradas ocasiones con WhatsApp. A través de un phishing, técnica de ingeniería social, se roba la cuenta de una persona en esta plataforma de mensajería instantánea. Luego, los criminales se comunican con los contactos haciéndose pasar por el individuo. En general, les piden dinero por estar en una “situación límite” y como el otro usuario cree que realmente es la persona, se lo envía.
“Hacerse pasar por otra persona en Internet solo puede tener fines malintencionados. La identidad digital usurpada suele ser empleada para cometer fraudes, obtener otros datos de manera ilegal o acoso cibernético, entre otros. La suplantación de la identidad digital es un riesgo que corremos todos los usuarios de Internet”, afirman quienes investigan estas situaciones en McAfee.
En esa línea, la agencia de datos Comparitech destaca que “el robo de datos es un gran negocio”. “Tras unas buenas noticias en 2019, cuando hubo un ligero descenso en los casos, se produjo un desgraciado viraje en 2020, debido en parte a los efectos de la pandemia. Según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), los incidentes relacionados con el robo de identidad aumentaron un 45 % en 2020”, afirman desde la firma.
Cómo prevenir esta situación
Son varias las empresas que realizan listas de consejos para evitar los peligros relacionados a la identidad digital. Uno de los sectores donde la preocupación por estos delitos aflora constantemente es el bancario. Esto se debe a que los fraudes y estafas pueden repercutir económicamente en las instituciones que lo componen. Por ese motivo, el Banco BBVA desarrolló una serie de procesos a tener en cuenta.
Medida Preventiva | Descripción |
---|---|
Redes sociales | Configurar adecuadamente las redes sociales y no publicar lo que no compartiríamos con cualquier persona de la calle. |
Contraseñas | Crear contraseñas robustas y cambiarlas periódicamente. No compartirlas con otras personas. |
Banca ‘online’ | Acceder siempre a los servicios de banca ‘online’ desde la URL oficial, no desde enlaces de correos electrónicos. |
Compras ‘online’ | Verificar la reputación del vendedor, asegurarse de que la página sea segura (https) y comprobar el certificado. |
Navegación segura | Usar herramientas de seguridad para detectar páginas maliciosas y evitar sitios inseguros. |
Son varias las empresas que realizan listas de consejos para evitar los peligros relacionados a la identidad digital. Uno de los sectores donde la preocupación por estos delitos aflora constantemente es el bancario. Esto se debe a que los fraudes y estafas pueden repercutir económicamente en las instituciones que lo componen. Por ese motivo, el Banco BBVA desarrolló una serie de procesos a tener en cuenta.

Indicadores de robo de identidad
Hay cinco signos reveladores que deben tenerse en cuenta, ya que podrían indicar un robo de identidad digital.
- Actividad inusual en los movimientos de una cuenta/tarjeta: Incluso pequeñas discrepancias a veces pueden ser indicadores de fraude, ya que los estafadores a menudo verifican la validez de las tarjetas robadas con compras que parecen inocuas antes de aumentar su actividad. Si algo no se ve bien, congelar la tarjeta y/o la cuenta. Esto a menudo se puede hacer a través de su aplicación de banca móvil. Luego, comunicarse inmediatamente con el proveedor bancario.
- Si las cuentas online /teléfono dejan de funcionar: Si los atacantes obtienen las credenciales de inicio de sesión, lo primero que harán es cambiar la contraseña para bloquear el acceso. Alternativamente, si han logrado engañar al operador de telefonía móvil, harán que transfieran el número de la víctima a un dispositivo bajo su control. Esto se conoce como SIM swapping y es particularmente peligroso, ya que significa que podrán interceptar cualquier código de acceso SMS de un solo uso que, a menudo, emplean los bancos para validar su identidad.
- Tener problemas para declarar impuestos: Otra estrategia común es utilizar los números del Seguro Social de la víctima y otros datos personales para declarar impuestos personales, haciéndose pasar por la víctima. De esta forma, el atacante puede reclamar fraudulentamente cualquier reembolso de impuestos adeudado. Si descubre que no se le permite presentar impuestos, esta podría ser la razón.
- Problemas con una factura médica o reclamo: Si se recibe una factura médica por servicios que nunca recibió, o se intenta presentar un reclamo, pero es rechazado porque ya ha alcanzado el límite preasignado por el proveedor, es posible que se trate de un caso de robo de identidad. Tales estafas pueden resultar altamente lucrativas, especialmente en países con sistemas de salud privados.
- Llamado de cobradores de deudas: Si alguien que robó una identidad generó una enorme factura en la tarjeta de crédito o una deuda similar y luego desapareció, es solo cuestión de tiempo antes de que el prestamista le pida a una agencia de cobro que investigue.
Cuál es el negocio de la identidad digital
Alrededor del concepto “identidad digital” miles de empresas en todo el mundo crearon una industria. Según un reciente estudio de Business Research Insights, el mercado global de la identidad digital ha mostrado una notable expansión desde 2024, con un valor inicial de USD 16.61 mil millones, y se proyecta alcanzar los USD 65.35 mil millones para el año 2033.
Este crecimiento, con una tasa compuesta anual del 16.44% durante el período de pronóstico, refleja una rápida recuperación y un incremento en la demanda a niveles pre-pandémicos una vez superada la crisis global del Covid-19. Esta tendencia resalta la creciente relevancia de las identidades digitales, las cuales abarcan desde perfiles pseudónimos hasta identificaciones únicas generadas para cada usuario, mostrando su aplicación en campos como la personalización de contenidos y la publicidad dirigida.
La identidad digital, tal como define Business Research Insights, comprende una amplia gama de datos online que representan a individuos, organizaciones o dispositivos. Estos datos no solo permiten la identificación única de los usuarios a través de patrones de uso y identificadores, sino que también son empleados por propietarios de sitios y agencias publicitarias para ofrecer una experiencia más personalizada.
“Una identidad digital es la recopilación de datos que existe en línea sobre un dispositivo individual, de organización o electrónico”, destaca el estudio que enfatiza cómo esta información es utilizada frecuentemente para identificar y rastrear a las personas en beneficio de personalización y publicidad dirigida.
A medida que el mercado de la identidad digital continúa su expansión, se hace evidente la importancia de gestionar y proteger estas identidades en el ciberespacio. El estudio de Business Research Insights señala que la naturaleza contextual de las identidades digitales, enriquecidas por datos significativos aportados durante procesos de autenticación, plantea desafíos y oportunidades para la seguridad en línea.
¿Cuáles son los principales tipos de servicios de identidad utilizados por las empresas en todo el mundo en 2024? De acuerdo a una investigación de Statista, alrededor del 97% de las organizaciones utilizan la autenticación multifactorial, lo que la convierte en el servicio de identidad más utilizado en todo el mundo. Por otra parte, la Gestión de Acceso Privilegiado (PAM) ocupa el segundo lugar con un 81%, lo que hace hincapié en la importancia de proteger las cuentas sensibles.

En este contexto en evolución, las empresas y los usuarios deben permanecer vigilantes y proactivos en la protección de sus datos personales, adaptándose a las nuevas tecnologías que permiten una gestión de identidad más segura y eficiente.
En ese contexto, la identidad digital de una persona actualmente tiene un valor considerable para distintos individuos e instituciones. En una primera instancia para los ciberdelincuentes, que pueden vender estos datos en mercados ilegales y generar grandes ganancias con ellos.
De todas formas, esta información no es valiosa solo para delincuentes digitales. Algunos proveedores de servicio de Internet también pueden cometer actos moralmente cuestionables con estos datos. Por ejemplo, pueden usarlos sin el consentimiento de las personas para rastrear sus acciones y luego planear campañas de comunicación o ventas de nuevos productos en base a esos registros.
Por ese motivo, varios movimientos relacionados a los derechos digitales de las personas están planteando la necesidad de realizar cambios en lo que refiere a la identidad digital. Para eso, hay distintas tecnologías que posibilitan una mayor seguridad de los datos y que han ganado popularidad durante los últimos años.
Blockchain e identidad digital
En los últimos años, los expertos del sector comenzaron a implementar distintas tecnologías para conseguir mayor resguardo de la identidad digital. Entre ellas se destacan la biometría, las DLT (Tecnología de Contabilidad Distribuida) y la inteligencia artificial. Sin embargo, la blockchain emerge como una de las soluciones más destacadas.
A diferencia de las plataformas y redes sociales actuales, en las cuales una persona sube información y la misma queda a disposición de las empresas, la blockchain propone otro tipo de identidad digital. Por los beneficios propios de esta tecnología, el individuo tiene un control pleno y total de la administración y presentación de sus datos en Internet.
Esto es posible porque la blockchain habilita un registro descentralizado e inmutable. Por lo tanto, procesos como la autentificación y la verificación serían aún más fuertes y la privacidad del usuario estaría mejor resguardada. Además, otras ventajas son la trazabilidad de la información y su transparencia, lo que haría que la suplantación de la identidad sea extremadamente compleja.
Actualmente existen cientos de blockchain distintas y cada día surgen otras nuevas con diferentes características. Por lo tanto, uno de los desafíos es generar una interoperabilidad entre ellas. De esa forma, una persona podría construir su identidad digital en una de las cadenas y transportar esa información a otra con el objetivo de aprovechar al máximo los beneficios que otorgan.
Qué es una identidad digital descentralizada
Una de las características más apreciadas por quienes utilizan la tecnología blockchain es su descentralización. Es decir, no existe una entidad o institución que decida las normas, sino que la confianza recae en la suma de todas las personas que utilizan una determinada red. Por lo tanto, actualmente varias organizaciones plantean la necesidad de establecer una identidad digital basada en estas características.
Actualmente, una gran demanda de los usuarios es poder usar los servicios de una red sin la necesidad de otorgarle a quien la maneja toda su información personal. La tecnología blockchain es una herramienta que posibilita esto, ya que una persona puede identificarse a través de una billetera virtual, por ejemplo, que es única e irrepetible. De esa manera, puede operar dentro de ese sistema con ese número y sin el requerimiento de que su nombre, dirección y redes sociales aparezcan en la base de datos.
En los últimos meses, varias empresas comenzaron a aplicar estos procedimientos, aunque todavía no a gran escala. Sin embargo, las compañías están descubrieron que a través de esta tecnología pueden ofrecer a sus usuarios una experiencia sencilla y de calidad que, al mismo tiempo, proteja la identidad digital de los clientes.
El futuro de la identidad digital
Como se mencionó, la descentralización de la identidad digital es uno de los principales cambios que ocurren en la actualidad. La autogestión del perfil virtual es cada vez más fuerte y se espera que en los próximos años todas las personas administren y compartan sus datos sin la intervención de una entidad, organismo o compañía.
La soberanía sobre la identidad digital es algo valioso para los individuos. Al mismo tiempo, también lo son la seguridad y la privacidad. Por ese motivo, se espera que a partir de la próxima década cada persona se haga cargo tanto de la información con la cual se presenta en Internet como de sus activos.
Para lograr esto, la herramienta más popular es la billetera digital, que es personal y portable en cualquier dispositivo móvil. La misma cuenta con una identificación que no puede ser duplicada. Esto genera que cuando alguien realiza una operación con su billetera, lo que se identifique sea esa serie de números y letras y no la persona en sí misma.
Según un informe de Statista, en el segundo semestre del 2021 se registraron 71 millones de usuarios con billeteras basadas en blockchain. “Este tipo de tecnología facilita enormemente las transacciones y permite al usuario hacer un registro de operaciones que se distribuyen y sincronizan entre muchos ordenadores y que no puede alterarse sin consenso”, indica el estudio. Y agrega: “Su sencillez y sus altos niveles de seguridad han contribuido a su gran éxito, como lo demuestra la tendencia ascendente en el número de usuarios experimentada durante los últimos años”.
De todas formas, la cifra total aún es baja comparada a la cantidad de personas que habitan el planeta. Esto demuestra que la tecnología blockchain aún se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo. Sin embargo, todo indica que para finales de la década su adopción aumentará y, para determinados temas como la identidad digital, será una tecnología que aporte grandes beneficios.
La Identidad Digital en 2025
Ante el avance tecnológico y la creciente preocupación por la privacidad y la seguridad, las tendencias en la identidad digital para 2025 delinean un futuro donde la protección y la gestión de la identidad personal cobran mayor importancia.
Una empresa especializada en identidad digital reveló las predicciones para el 2025 que modelarán el panorama de la identidad digital, abordando desde la regulación de la inteligencia artificial hasta el auge de soluciones que priorizan la privacidad y la seguridad del usuario.
Mayor demanda de derechos de los consumidores en materia de privacidad de datos
A medida que la digitalización se intensifica, los consumidores están cada vez más conscientes de la privacidad de sus datos. Esto ha llevado a una demanda creciente por mayor transparencia y control sobre la información personal.
Los usuarios ahora exigen que las empresas no solo protejan sus datos, sino que también proporcionen claridad sobre cómo se utilizan y se comparten estos datos. Esta tendencia está impulsando cambios en las políticas de privacidad de las empresas, forzándolas a adoptar prácticas más éticas y centradas en el usuario.
La respuesta de las empresas a esta demanda fue la de mejorar los sistemas de gestión de consentimiento y ofrecer a los usuarios herramientas más robustas para controlar su información personal. Estas adaptaciones buscan cumplir con las expectativas de los consumidores y, sobre todo, con las regulaciones cada vez más estrictas sobre la protección de datos.
La expansión global de las leyes de privacidad
El panorama global de la privacidad de datos está presenciando una expansión rápida de leyes más estrictas, inspiradas en modelos como el RGPD de la Unión Europea. Esta tendencia refleja una respuesta global a las preocupaciones crecientes sobre la seguridad de la información personal.
A medida que las infracciones de datos se vuelven más comunes y graves, los gobiernos están intensificando sus esfuerzos para proteger a los ciudadanos estableciendo estándares legales más altos para la recolección y el manejo de datos. En Argentina, por ejemplo, la ley Nº 25326 de protección de datos es la que regula la protección de datos personales.
Según la misma, el objetivo planteado es la protección integral de los datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros medios técnicos de tratamiento de datos, sean estos públicos o privados, destinados a dar informes, para garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas, así como también el acceso a la información que sobre las mismas se registre.
En 2025, se espera que estas leyes se vuelvan aún más rigurosas y ampliamente adoptadas, extendiéndose a regiones que previamente tenían pocas o ninguna regulación en este ámbito. Esto cambiará cómo las empresas operan globalmente y elevará el estándar de lo que se considera una gestión de datos responsable.
Regulación y supervisión de la IA
El uso de la inteligencia artificial (IA) está bajo un escrutinio creciente, especialmente en aplicaciones que afectan la privacidad y la gestión de la identidad digital. A medida que la IA se integra más profundamente en los sistemas de gestión de identidad, surgen preguntas críticas sobre la ética y la privacidad.
Un estudio de KPMG de 2024 reveló que el 63% de los consumidores están preocupados por el impacto de la IA en su privacidad, un tema abordado por la Comisión Europea en sus regulaciones sobre privacidad. Por eso, la regulación de la IA busca garantizar que su uso sea transparente y justo, evitando discriminación y protegiendo la privacidad de los individuos.
Para 2025, es probable que se vea un aumento en las regulaciones específicas para la IA, con un enfoque en garantizar que estos sistemas sean verificables y auditables. Las empresas tendrán que adaptarse a estos nuevos requisitos, implementando sistemas de IA que puedan explicar sus decisiones y procesos. Esta transparencia será clave para mantener la confianza del público en cómo la tecnología se utiliza para la gestión de la identidad.
Cambio hacia tecnologías que mejoran la privacidad
Con la creciente preocupación por la privacidad de los datos, las tecnologías de mejora de la privacidad (PET) están ganando prominencia. Estas tecnologías permiten el procesamiento de datos de manera segura sin comprometer la privacidad del usuario. El cifrado homomórfico, por ejemplo, permite realizar cálculos en datos cifrados, proporcionando resultados útiles sin acceder a la información original en forma descifrada.
Este movimiento hacia PET refleja un cambio hacia sistemas más seguros y privados, donde la seguridad de la información no impide su utilidad. En 2025, se espera que estas tecnologías sean más accesibles y ampliamente utilizadas, ofreciendo a las empresas nuevas formas de proteger la información del usuario mientras aprovechan sus datos para la innovación y la personalización.
El auge de las licencias de conducir móviles (mDL) y las identificaciones digitales
La digitalización de documentos personales, como las licencias de conducir, está transformando la manera en que se verifica la identidad. Las mDL permiten a los usuarios almacenar y compartir su identificación de manera segura a través de dispositivos móviles, facilitando todo, desde la verificación de edad hasta el control de accesos.
En 2025, se espera que las mDL y otras identificaciones digitales se conviertan en la norma, con un uso extendido en diversas aplicaciones, desde la votación hasta la gestión de acceso a servicios de salud. La adopción de estas tecnologías mejorará la seguridad y la eficiencia de las transacciones diarias y fortalecerá la protección contra el fraude y la suplantación de identidad. En Argentina, existe por ejemplo la Licencia Nacional de Conducir digital que es es complementaria de la Licencia de Conducir en formato físico según la Disposición 39/2019 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
La creciente amenaza de los deepfakes y el desafío de la autenticidad
La tecnología de deepfakes, que permite la creación de imágenes y videos ultra realistas mediante inteligencia artificial, aparece como uno de los desafíos más significativos en la gestión de identidades digitales.
Estos deepfakes, que manipulan la apariencia y la voz de personas reales, están perfeccionándose rápidamente, dificultando la distinción entre lo auténtico y lo falso. Esta tecnología representa una amenaza para la privacidad y la seguridad de los individuos y las organizaciones y plantea riesgos serios para la integridad de figuras públicas y marcas, facilitando la suplantación y la difusión de desinformación.
Además, el uso de tecnología deepfake para crear identidades falsas está incrementando el fraude y el robo de identidad, con consecuencias económicas considerables.
Para enfrentar estas amenazas, se están desarrollando y adoptando tecnologías avanzadas de verificación de identidad, como marcas de agua digitales y verificación biométrica. Estas soluciones buscan autenticar la identidad de los usuarios en tiempo real y, también, asegurar que los datos y contenidos compartidos en plataformas digitales sean genuinos.
FAQs | Preguntas y respuestas
¿Cómo pueden las empresas garantizar la privacidad de los datos en un entorno digital en constante evolución?
Las empresas pueden adoptar tecnologías de mejora de la privacidad (PET), como el cifrado homomórfico y la identidad descentralizada. Implementar marcos de privacidad por diseño y fortalecer la autenticación con biometría y verificación en tiempo real son claves para la protección de los datos.
¿Qué impacto tendrá la regulación de la IA en la gestión de la identidad digital?
La regulación de la IA exigirá mayor transparencia en la toma de decisiones algorítmicas y evitará el sesgo en la identificación digital. Las empresas deberán implementar auditorías constantes y sistemas de IA explicables para cumplir con normativas como la Ley de IA de la Unión Europea.
¿Cómo pueden las organizaciones mitigar el impacto de los deepfakes en la verificación de identidad?
La integración de tecnologías como la detección biométrica avanzada y las marcas de agua digitales permitirá identificar manipulaciones fraudulentas. El uso de IA para analizar patrones de comportamiento en tiempo real ayudará a detectar intentos de suplantación de identidad.
¿Por qué las licencias de conducir digitales y las identificaciones móviles están ganando relevancia en 2025?
Estas identificaciones digitales ofrecen mayor seguridad, conveniencia y reducen el fraude de identidad. La interoperabilidad con servicios gubernamentales y privados facilita su adopción global, impulsando el uso de billeteras digitales para documentos oficiales.